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Juan Borrás II

Juan Borrás II

Descripción

Juan Borrás, o Borrás II, empezó muy joven a pintar, y desde el año 1968 a exponer de manera individual.  Lo hizo entonces en Valencia, y desde entonces se ha extendido su nombre y sus obras, como mancha de aceite, por todo el mundo, donde es alabado y reconocido como un “naïf” de los auténticos, prácticamente como el líder de la citada escuela en España. No son demasiados los pintores que cultiven el ingenuismo artístico, el llamado arte “naïf”, porque no es fácil hacerlo y porque no goza de la predilección de muchos, y eso se pierden. En Madrid, Barcelona, Valencia Dusseldorf, Morgues ha expuesto, y su obra aparece hace tiempo colgada en las salas de museos de la Isla de Francia, colección Herr-Riht de Alemania, y el museo naif Kuramae Yaito-Ku, de Tokio

Cruzó el charco hace años, y pasó una etapa importante de su carrera de artista en Sudamérica, concretamente en Argentina y Uruguay, pero tanto allí, como aquí tras su regreso, su arte fresco, juvenil, siempre alegre, ha conseguido plasmarse en auténticos murales, o casi en mosaicos o tapices de lo son la vida de las plantas y de los animales.

Hay críticos que han calificado a este pintor de autor ecologista. Puede que tengan toda la razón del mundo, porque cualquiera que contemple uno solo de sus cuadros se dará cuenta de su gran amor por la naturaleza, de su predilección por la fauna y por la flora que nos rodea, que a muchos parecer estorbar e indisponer, como si fuese incompatible con el llamado arte actual, tan academicista, tan reacio a lo que es real, o a lo que es dibujo ingenuo, u obra de niños, que no saben nada de tendencias ni escuelas, sino que se limitan a plasmar lo que ven , con ojos sinceros y limpios , con pinceles sencillos y con colores de la más viva realidad .

Borras II pinta mucho, y tiene una legión de seguidores. Nunca se cansa de darnos a conocer animales y plantas, mares y tierras, montañas y valles, pero es que todo cuanto toca con sus pinceles y sus sencillos colores lo hace bien, con las ganas de siempre y con su propia forma de hacer. .Sus cuadros son limpios, puros, como es la nieve que muchas veces plasma, o como lo son las aves que anidan en sus árboles, los animales en libertad, sus palmeras y sus puestas de sol. Y su pintura es hoy tan dulce como lo era cuando empezó a darse a conocer. Nuestro artista de la naturaleza pinta de vez en cuando casas, única licencia que se permite por realizaciones humanas, pero aún allí se fija un límite: sus casas son siempre mediterráneas, muy próximas a la barraca valenciana o a la masía catalana. Para él esto está ya cerca de salirse de las reglas o del pecado contra la naturaleza artística.

El artista pinta paraísos soñados, pinta un mundo imaginario casi paradisíao, plagado de vegetación, una fauna donde los animales conviven en dulce armonía, un mundo pacifico y todos ellos reflejados en diferentes estaciones del año